Nicolás Segura: “le jugamos de igual a igual a grandes equipos”

El jueves 30 de marzo, mientras en Comodoro Rivadavia se iniciaba un temporal que iba a extenderse hasta el sábado 8 de abril, causando importantes destrozos en la ciudad y afectando a miles de familias comodorenses, la Sub 20 de la Comisión de Actividades Infantiles volvió de Italia tras una gira que había iniciado el 8 de marzo.

El regreso fue en silencio por respeto a lo que sucedía en la ciudad. Los jugadores volvieron a sus hogares y quienes eran del interior de la provincia a sus respectivas localidades.

Pasaron tres semanas desde entonces y de a poco la ciudad intenta volver a la normalidad, sabiendo que aún queda mucho trabajo por realizar. En ese marco, Nicolás Segura, entrenador del primer equipo, dialogó con el Departamento de Prensa y fue consultado por lo que significó esa experiencia en Italia.

“El viaje sabíamos que no podía ser otra cosa que una muy buena experiencia”, sentenció.

¿Nicolás, que análisis podes hacer de la gira en Italia desde el plano futbolístico?

Se pueden hacer dos análisis: desde los fríos resultados parece que fue malo; pero desde el análisis que tenemos que hacer nosotros fue excelente la gira y la verdad valió la pena hacerla porque al margen de los resultados, que son tremendamente importantes, el tema era medirse y saber a cuánta distancia podíamos estar de los mejores equipos del mundo.

Ahí es donde empieza el análisis nuestro y pensar más allá que si el partido estaba 3 a 2 en los últimos diez minutos y lo dieron vuelta, porque le jugamos de igual a igual a grandes equipos y uno empieza a tener esas sensaciones que no transmite la tabla al final, que son los momentos de los partidos.

Cuando le decíamos a la gente con quien jugábamos el primer partido te miraban como diciendo que lastima, se van a comer cuatro goles. Pero veíamos que a los 25 minutos del segundo tiempo le íbamos ganando 2 a 0 a la Fiorentina y esas son las sensaciones que te dicen ‘esto valió la pena’, porque si bien es cierto que después nos dieron vuelta el partido por diferentes circunstancias, el nivel nuestro está a la altura de cualquier equipo de allá, los detalles hacen que uno pueda pasar o no, pero te das cuenta que corrigiendo algunas cuestiones estas al nivel de los mejores equipos del mundo.

¿A priori la sensación era otra no? La incertidumbre de saber qué iba pasar al enfrentar a equipos de la talla de Fiorentina o Perugia. 

La verdad sí, pero lo que nos pasó te alienta mucho a seguir de la misma manera. Te indica que estamos bien. Hay una diferencia abismal desde lo físico, no desde la preparación, pero sí desde la estructura; el promedio no debe bajar de 1.80 metros, es gente tremendamente fuerte, intensa, agresiva.

Las características del juego son esas y en el juego no vez nada demasiado distinto, lo que pasa que se podían llevar hasta 28 jugadores y ellos llevaron 28 jugadores iguales e hicieron siete cambios. La verdad daba lo mismo a quien pongan, porque la idea de ellos no cambia y la intensidad de juego es a lo que apuntan.

Nosotros en cambio llevamos veinte jugadores, chicos categoría 2000 para que fueran haciendo experiencia y en definitiva esos detalles hacen la diferencia. Pero la verdad estamos por muy buen camino y eso te da satisfacción.

¿Qué fue lo que más te sorprendió del equipo?

Si bien los vas viendo hace rato y estamos teniendo enfrentamientos con equipos de otra categoría y vas viendo que los chicos tienen personalidad, la verdad lo jugaron con una seriedad y un profesionalismo bárbaro. No es que me sorprenda, pero íbamos a jugar con equipos grandes de verdad, íbamos a jugar con el 5 de la Fiorentina que tenía fotos marcando a Zlatan Ibrahimovi?.

Nosotros esa competencia semanal no la tenemos, es imposible tenerla y jugaron el partido de igual a igual con una intensidad que es dispar por la competencia misma. Y tuvieron un carácter y una concentración que es difícil sostener a ese nivel. Así que estoy muy contento por eso.

¿El estilo de juego también llamó la atención?

Sí, marca una diferencia porque no hay equipos que jueguen como intentamos jugar nosotros. Vamos con el enganche clásico, volantes internos, un juego completamente distinto, ni mejor ni peor, entonces lo que se rumoreaba era la forma de juego que teníamos y en el primer partido había una sensación rara de la gente que estaba mirando, porque a Fiorentina le creábamos muchas situaciones de gol pero de una forma distinta a la que ellos están acostumbrados: jugadores que intentamos que gambeteen en el mano a mano, que toquen una pared, que vayan.

El juego de ellos es más estructurado, mucho más predecible y hay que sostenerlo. Y la verdad nos hicieron los goles a la manera de ellos: yéndonos por fuera, tirándonos centros y siendo muy intensos. Pero nosotros jugamos a una manera distinta, al estilo sudamericano que es lo que nos gusta a nosotros.

Y más allá de la actitud en el campo de juego ¿cuáles fueron los puntos altos del equipo?

La verdad si el equipo no hubiese sostenido en general puntos altos no hubiéramos podido sostener el ritmo que tuvimos. La tabla marca que sacamos un punto de nueve y parece malo, pero en el juego todos estuvieron a la altura; cada uno en su lugar, con puntos muy altos. Gastón Hernández, central de San Lorenzo, nos dio una mano muy grande y en general todos estuvieron al máximo de sus posibilidades porque caso contrario no podríamos haber hecho los partidos que hicimos.

Muchos elogios para Brian Orosco y Facundo Acosta

Sí. Acosta tiene características de goleador, está pensando todo el tiempo en que tiene que hacer un gol y eso es muy importante, sobre todo para una posición como la de él. Cada vez que había una situación de riesgo de gol sino la hacía participaba para hacerla. Y después Brian y Luciano (Contreras) son los que marcan la forma de juego que tiene el equipo y es lo que más les llama la atención, eso de un jugador encima, ser agresivos a la hora de atacar.

¿Cuál fue el mejor partido de la CAI para vos?

Me parece que el de Fiorentina por lo que significaba el rival, por la intensidad que le ponía y la concentración. Tácticamente lo jugamos casi perfecto. Después al Perugia lo superamos con la tenencia y no pudimos ser profundos porque al quedarse con un jugador menos se replegaron y no tuvimos la fineza que se necesita cuando hay espacios reducidos. El equipo mostró que tiene conceptos muy firmes y que los puede llevar a cabo desde el primer lugar.

Y con Garden City Panthers fueron quince minutos que son todo lo que creemos de los nigerianos; que parece que estás jugando con gente más grande, duros, intensos, un poco desordenados hasta que nos acomodamos adentro de la cancha y lo empatamos.

Después llegaron dos amistosos importantes

Si contra Genoa y Cortuluá de Colombia que ganamos, y ya note que el equipo sabía contra que se iba a encontrar. Esto de haber jugado tres partidos antes les daba a los chicos la tranquilidad de que estaban a la altura de cualquier equipo y un poco decíamos que si la gira la hubiésemos hecho al revés y los amistosos primero podría haber sido otra cosa porque los chicos ya lo iban a jugar de otra manera.

Más allá del fútbol para los chicos también el viaje significó dos experiencias: una parte el fútbol y otra el viaje en sí.

Si, saliendo un poco del fútbol significó una gran experiencia de vida. El torneo te hace abrir los ojos y la forma de vida también te hace crecer desde todos los aspectos, hay otro tipo de respeto, otro tipo de cultura.

Pudimos ir a Firenze a conocer todo ese casco histórico y es lindo para incorporar cosas culturales para los chicos, para todos, para mí también, entonces la experiencia en general fue buenísima porque te hace crecer en todos los aspectos.

¿También hubo prueba de jugadores?

 Si, en principio el flaco (Cristian) García estuvo probándose en Massa cerca de Viareggio con un equipo de New York y después que vieron el partido de Fiorentina había gente del equipo superior del Pescara. Se comunicaron con la gente del torneo, averiguaron adónde estábamos, se fueron al hotel y quisieron entrenar con algunos de los chicos, entre ellos García.

Después (Luciano) Contreras, (Brian) Orosco, (Juan Carlos) Cárdenas y (Ariel) Vega entrenaron con un equipo de Serie D. Esto es importante porque hay chicos que están al nivel y no tienen ningún problema en jugar así. Entonces es bueno para que entrenen en otros equipos, vean ciudades grandes y chicas. Es un enriquecimiento general para todos.

¿Cuánto vale esta experiencia?

 Mucho, por eso quiero agradecerle de alguna manera al club que nos da toda esta oportunidad porque no son muchos los clubes argentinos que lo hacen. La CAI te hace crecer desde ese aspecto porque económicamente sabemos que son gastos grandes, importantes y siempre están pensando en el crecimiento de los chicos y del cuerpo técnico.