La Sub20 en Italia venció 5 a 4 a Cortuluá de Colombia

El equipo de la CAI que intervino en la Copa Carnevale de Viareggio, venció ayer al Cortuluá de Colombia por 5 a 4, en un cotejo amistoso disputado en un campo deportivo de Posacco (Pisa).
El conjunto comodorense perdía 4 a 0 en los primeros 35 minutos de partido y la cosa pintaba para catástrofe futbolística. Pero un par de aciertos tácticos del entrenador Nicolás Segura, un segundo tiempo divorciado del primero en cuanto al dominio, la vergüenza deportiva de los chicos de la CAI y el "carácter" colombiano, posibilitaron el milagro futbolístico.
Es que el Cortulúa, tecnicamente, fue el mejor conjunto que ha enfrentado la CAI en su periplo por Italia. Veloz, fino en el toque y la triangulación, con altos valores individuales y mostrando riqueza con el esférico. No por nada, los de la ciudad de Tuluá, son considerados como una de las mejores escuelas futbolísticas de Colombia.
Fue una verdadera salsa en el primer tiempo. De la tierra del vallenato surgió la mejor música y los patagónicos bailaron con la más fea. Fernando Santos en contra -en el arranque- en un error compartido con el golero Iturrioz; y un penal ejecutado por Duvan Sánchez luego de una falta del propio arquero al 9 colombiano, pusieron el 0-2 antes de los 10 minutos.
La CAI mostraba su peor cara y los cafeteros volaban en cada ataque. El tercero, llegó por intermedio del volante Carlos Castillo, con un zapatazo tres dedos desde afuera y el cuarto, en otro quedo de la defensa, a través del central Daniel Murillo.
Había que evitar la humillación y vaya si los pibes lo lograron. El ingreso en el entretiempo de Peinepil por Varela ordenó al equipo y dieron vuelta el cassette en tiempos de pent drive.
Orozco de penal, en la madrugada del complemento, puso el 1-4 y la levantada parecía imposible, pero un puntazo de Luciano Contreras antes de los 10' , evidenció esa falta de caracter que se les suele endilgar a los equipos colombianos.
Los de la Patagonia pusieron milonga y a cambiar el paso y el ritmo. Otro pentagrama en la tierra de Vivaldi.
Los centrales colombianos hacían agua, el toqueteo pasó a ser un mar de dudas y la CAI acorralando la salida fue por más. "Carli" Cárdenas puso el 3-4 capitalizando un rebote tras disparo de Carrizo, y el propio Matías Carrizo estampó el 4 a 4 antes de los 22 del complemento con un derechazo furioso, pese a ser zurdo. Era posible.
Nadie notificó a un tal Jorge Vergoglio del posible milagro cerca de la Torre de Pisa, pero era una jornada de esas. De las que quedan en la memoria de los que vemos fútbol.
Una nueva mano en el área cafetera. Penal. Y Brian Orosco puso la zurda para el increíble 5-4.
Difícil de analizar y de explicar. Digno de ser contado. Los pibes que vienen del sur del mundo se dieron un gran gustito.
Alguien, en la sobremesa del sábado "tano", les invitó un café
amargo y "freddo" como dicen por estos lares. Ellos, con el orgullo herido, lo cambiaron por una tarde de mate bien dulce.